Fisiología
-
¡Pedro, soy yo, tu corazón!
Número: 1 - Enero-Marzo - 2012
Cuando tú eras un simple embrión de diecinueve días, se inició mi creación a partir de un tipo especial de células. Al principio, tenía la forma de un tubo; después, comencé a moverme y retorcerme y, poco a poco, comenzaron a formarse mis cavidades y mis venas. Junto con las otras células del organismo, nos desarrollamos para servir como partes de un todo: nervios, piel, cartílagos, músculos, etc.
-
¡Pedro, soy yo, tu estómago!
Número: 2 - Abril - Junio - 2012
Mi querido Pedro, mientras tu corazón te hablaba en el número anterior (y es probable que te hayas molestado un poco con él), me di cuenta de que lo hacía por tu propio bien. No sólo te daba buenos consejos sobre tu salud; también te estaba llamando a la reflexión, a pensar en el verdadero Dueño de tu corazón, Quien te lo brindó como un regalo.
-
¡Pedro, soy yo, tus pulmones!
Número: 3 - Julio-Septiembre - 2012
En primer lugar, relájate y deja que me estire para que pueda tomar más aire. Mientras más aire tome, mejor funcionará tu cerebro y entenderás mejor lo que te voy a decir. ¿Que no tiene importancia? ¡Por supuesto que la tiene, Pedro! Cada órgano de tu cuerpo es importante para ti y para el mundo entero.
-
¡Pedro, soy yo, tu intestino!
Número: 4 - Octubre-Diciembre - 2012
Querido Pedro, para que me puedas entender mejor, acuérdate de un principio elemental sobre el funcionamiento de todo órgano vivo: su dependencia del uso de energía.
-
¡Pedro, soy yo, tus ojos!
Número: 5 - Enero-Marzo - 2013
No existe aparato óptico artificial capaz de reproducir la estética o preción de esta gran obra que somos nosotros, los ojos. Nuestra función depende de las leyes ópticas establecidas por Dios para la luz.
-
¡Pedro soy yo, tu páncreas!
Número: 6 - Abril-Junio - 2013
Pedro, no soy tan grande como el hígado, el corazón o los pulmones; es difícil sentirme la mayoría de las veces. Pero, independientemente de nuestro tamaño, ningún órgano es superior a otro. Somos unidades de un todo creado perfecto. Ninguno puede funcionar sin la ayuda de los demás.




